Ðark Lady

Acerca de tødø y nada a la vez

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Chapter 4: Was it a dream?




Vaya pesadilla
corriendo
con una bestia detrás
Dime que es mentira todo
un sueño tonto y no más
Me da miedo la enormidad
donde nadie oye mi voz


“El guerrero de la luz, sin querer, da un paso en falso y se hunde en el abismo.

Los fantasmas lo asustan, la soledad lo atormenta. Como había buscado el Buen Combate, no pensaba que esto pudiera sucederle nunca a él; pero sucedió. Rodeando de oscuridad, se comunica con su maestro.

- Maestro, caí en el abismo - dice -. Las aguas son hondas y oscuras.

- Recuerda esto - responde el Maestro -: lo que ahoga a alguien no es la inmersión, sino el hecho de permanecer bajo el agua.

Y el guerrero usa sus fuerzas para salir de la situación en la que se encuentra.” (*)



En estos últimos días hay tres cosas que me ponen de mal humor: mis sueños, la gente cínica y la tesis. Lo primero porque me muestra lo que no quiero ver, lo segundo porque me revienta cada día más el doble estándar y la última porque me carga trabajar para el Dino. A decir verdad, no sé qué me descompone más, pero en fin no hay mucho que pueda hacer. No puedo exterminar a los losers “chapita de dos caras” y tampoco puedo dejar de trabajar en la tesis considerando que es algo así como medio importante en mi carrera. En cuanto a mis sueños/pesadillas, es complejo. Tengo la conciencia suficiente para saber que no son reales cuando estoy con ellos, pero no la necesaria para despertar de inmediato. O tal vez es porque simplemente no quiero hacerlo. Veo lo imposible, lo que sólo en sueños podría pasar y aun cuando sé que no es realidad, me quedo ahí. Es masoquista, lo sé, pero qué quieres haga. Como dijo la Werita el otro día, me falta resiliencia o como se diga.

Tengo que aprender a dejar los fantasmas atrás. Tengo que retomar el camino, porque cuando lo dejé quedó la escoba. A alguien le dije que sentía muchas ganas de leer de nuevo a Coelho y en eso estoy. No me interesan las críticas literarias que puedan hacer de él, me hacer pensar de buena manera y eso me basta. Me hace retomar el camino y evita que olvide lo que soy. No tiene nada que ver pero hoy leí una cita de Derek Sheperd a Meredith en Facebook y decía lo siguiente: “Dices que eres toda... oscura y retorcida, pero eso no es un defecto. Es una fortaleza. Te hace ser quien eres”. Me llegaron a brillar los ojos de la emoción.


“Entonces lo repito:

Los guerreros de la luz se reconocen por la mirada. Están en el mundo, forman parte del mundo, y al mundo fueron enviados sin alforja ni sandalias. Muchas veces son cobardes. No siempre actúan acertadamente.

Los guerreros de la luz sufren por tonterías, se preocupan por cosas mezquinas, se juzgan incapaces de crecer. Los guerreros de la luz de vez en cuando se consideran indignos de cualquier bendición o milagro.

Los guerreros de la luz con frecuencia se preguntan qué están haciendo aquí. Muchas veces piensan que su vida no tiene sentido.

Por eso son guerreros de la luz. Porque se equivocan. Porque preguntan. Porque continúan buscando un sentido. Y terminan encontrándolo.” (*)

(*) Paulo Coelho, Manual del Guerrero de la Luz

Over and over...

Un guerrero de la luz sabe que ciertos momentos se repiten.

Con frecuencia se ve ante los mismos problemas y situaciones que ya había afrontado; entonces se deprime, pensando que es incapaz de progresar en la vida, ya que los momentos difíciles reaparecen.

"¡Ya pasé por esto!", se queja él a su corazón.

"Realmente tú ya lo pasaste - responde el corazón -, pero nunca lo sobrepasaste".

El guerrero entonces comprende que las experiencias repetidas tienen una única finalidad: enseñarle lo que no quiere aprender.
Manual del Guerrero de la Luz, Paulo Coelho



Así que ahí voy de nuevo 
Persiguiéndote de nuevo 
¿Por qué hago esto?

No lo sé. Intento seguir y ser consecuente con lo que he dicho pero mi forma de actuar es tan similar a las veces en que todo se fue al carajo, que realmente no sé si estaré haciendo lo correcto. Ten cuidado, esa fue la advertencia que alguien me hizo hace unos días al ver mi comportamiento. Creo que te haré caso.

Sé qué es lo mejor para mí 
Pero en vez de eso te quiero a ti 
Seguiré perdiendo todo mi tiempo

Aunque no sé cuanto en realidad…


Una y otra vez, una y otra vez 
Y tú ni siquiera lo intentas

Por supuesto que ni siquiera lo intentas. Parece que no está en tu diccionario.


Tal vez suene incoherente todo lo que puse, pero necesitaba descargar esas palabras sin sentido que rondaban por mi cabeza…

Una medalla vieja y oxidada...

Hace tiempo no leía “A orillas del río piedra, me senté y lloré” (Paulo Coelho), había olvidado lo simple y lindo que era. Karencilla llegó emocionadísima con el libro, en especial con Pilar, su alter ego, así que volví a leerlo y a maravillarme.
Uno de los pasajes que más me llegó, fue éste. Léanlo!

“Dejamos las maletas en la habitación del hotel, y bajamos y fuimos caminando hasta el local de la conferencia. Llegamos temprano, y nos sentamos en un café.

— Te quiero dar algo —dijo él, entregándome una bolsita roja.
La abrí inmediatamente. Dentro había una medalla vieja y oxidada, con Nuestra Señora de las Gracias en un lado y el Sagrado Corazón de Jesús en el otro.
— Era tuya —dijo al ver mi cara de sorpresa.
Mi corazón empezó de nuevo a dar señales de alarma.
— Un día de otoño como éste, cuando teníamos unos diez años, me senté contigo en la plaza que tiene el roble grande. Yo quería decir algo que había ensayado durante semanas. En cuanto comencé, me dijiste que habías perdido la medalla en la ermita de San Saturio, y me pediste que fuera a buscarla.
Yo me acordaba. Dios mío, claro que me acordaba.
— Logré encontrarla —prosiguió—. Pero cuando regresé a la plaza ya no tenía coraje para decir lo que había ensayado. Entonces me prometí que sólo te entregaría la medalla cuando pudiese terminar la frase que había comenzado a decir aquel día, hace casi veinte años. Durante mucho tiempo intenté olvidar, pero la frase seguía presente. No puedo vivir más con ella.
Dejó el café. Encendió un cigarrillo y se quedó un largo rato mirando la punta. Finalmente se volvió hacia mí.
—Es una frase muy sencilla—dijo—.Te quiero."

Pilar siempre tuvo todo bajo control y tenía su futuro planeado. Ella nunca pensó que todo podría cambiar en unos pocos días…
Ésta es la respuesta a la historia de su “amigo”

“Recordé la plaza de Soria, el momento en que le pedí que buscase la medalla que había perdido. Yo sabía…, sí, yo sabía lo que me iba a decir, y no quería escucharlo, porque era como otros muchachos que un buen día se marchan en busca de dinero, aventuras o sueños. Yo necesitaba un amor posible, mi corazón y mi cuerpo estaban todavía vírgenes, y un príncipe encantado me vendría a buscar.
En aquella época poco entendía de amor. Cuando le vi en la conferencia, y acepté la invitación, me pareció que la mujer madura podía dominar el corazón de la niña que tanto había luchado para encontrar a su príncipe encantado. Entonces él habló de la criatura que siempre llevamos dentro, y volví a oír la voz de la niña que fui, de la princesa que tenía miedo de amar y perder.”

Espero que por poner éstos extractos no le arruine la lectura del libro a nadie :P

Mmm...canción para esto..."Indefinitely" de Travis

Everyday in every way I’m falling
Everything that everyone says turns me on/off
Shine a light on me
So that everyone can see
That I wanna stay here indefinitely

Manual de conservar caminos

Encontré esto en el Blog de Paulo Coelho y me pareció interesante, así que lo comparto con ustedes ;)

1] Al principio del camino hay una encrucijada. Allí puedes pararte a pensar en la dirección que vas a tomar. Pero no te quedes demasiado tiempo, o nunca saldrás de ese lugar. Hazte la clásica pregunta de Castaneda: ¿cuál de estos caminos tiene un corazón? Reflexiona lo necesario sobre las opciones que tienes delante, pero una vez que des el primer paso, olvídate definitivamente de la encrucijada, pues en caso contrario nunca dejarás de torturarte con la inútil pregunta: “¿El camino que elegí era el correcto?” Si prestaste oídos a tu corazón antes de ponerte en movimiento, escogiste sin duda el buen camino.

2] El camino no dura para siempre. Es una bendición recorrerlo durante algún tiempo, pero un día terminará, y por eso debes estar siempre listo para despedirte en cualquier punto. Por mucho que te deslumbren determinados paisajes, o te asusten ciertos trechos donde hay que esforzarse especialmente para seguir en pie, no te aferres a nada. Ni a los momentos de euforia, ni a los interminables días en los que todo parece difícil, y el progreso es lento. Más tarde o más temprano llegará un ángel, y tu jornada habrá llegado a su término. No lo olvides.

3] Honra tu camino. Fue tu elección, fue decisión tuya, y en la misma medida en que tú respetas el suelo que pisas, este mismo suelo respetará tus pies. Haz siempre lo más adecuado para conservar y mantener tu camino, y él hará lo mismo por ti.

4] Equípate bien. Lleva un rastrillo, una pala, una navaja. Entiende que para las hojas secas las navajas son inútiles, y que para la hierbas muy enraizadas los rastrillos son inútiles. Conoce siempre qué herramienta hay que emplear en cada momento. Y cuida de ellas, porque son tus mayores aliadas.

5] El camino va hacia delante y hacia atrás. A veces es necesario volver porque se perdió algo, o porque un mensaje que debía haber sido entregado se quedó olvidado en un bolsillo. Un camino bien cuidado permite que puedas volver atrás sin grandes problemas.

6] Cuida del camino antes de cuidar de lo que está a su alrededor: atención y concentración son fundamentales. No dejes que las hojas secas del borde del camino te distraigan, ni que la manera como los otros cuidan sus propios caminos desvíe tu atención. Usa la energía para cuidar y conservar el suelo que recibe tus pasos.

7] Ten paciencia. A veces es necesario repetir las mismas tareas, como arrancar las malas hierbas o cubrir los agujeros que surgieron tras una lluvia inesperada. Que esto no te enfurezca, pues forma parte del viaje. A pesar del cansancio, y a pesar de las tareas repetitivas, ten paciencia.

8] Los caminos se cruzan: las personas pueden explicar el tiempo que hace. Escucha los consejos, pero toma después tus propias decisiones. Tú eres el único responsable del camino que te fue confiado.

9] La naturaleza sigue sus propias reglas: por lo tanto, tienes que estar preparado para los súbitos cambios del otoño, para el hielo resbaladizo del invierno, para las tentaciones de las flores en primavera, y para la sed y las lluvias del verano. En cada estación, aprovecha lo mejor que te ofrezca, y no te quejes de sus particularidades.

10] Haz de tu camino un espejo de ti mismo: no te dejes influir en absoluto por la manera como los demás cuidan de sus caminos. Tú tienes un alma que escuchar, y los pájaros transmitirán lo que tu alma quiere decir. Que tus historias sean bellas y agraden a todo lo que tienes en torno. Sobre todo, que las historias que cuente tu alma durante la jornada se reflejen en cada segundo del recorrido.

11] Ama tu camino: sin este principio, nada tiene sentido.

Canción: Road Trippin' de los Red Hot Chili Peppers