Ayer fue uno de esos días extraños. En la mañana nos disfrazamos de gente adulta –o sea ropa formal- y dimos nuestra famosa disertación de ciencias de la comunicación. Aggg! Esa misma que nos tuvo a mi, Karencilla, Vivichú y Capino viviendo en las salas de estudio de la u. Puaj! No nos fue excelente pero que más se podía pedir de nuestro tema: Determinismo tecnológico ¬¬ ¿Se come? Bah! El señor McLuhan me va a penar eternamente con sus medios fríos y calientes. Y eso de andarse paseando en pintas por la universidad no es agradable. Nunca se sabe con quien te puedes encontrar. Yo me encontré con el niño de los mensajes. Un fantasma.
En la tarde, con la presentación de inglés sobre “nuestra vida escolar” recordé un montón de cosas. Una avalancha de recuerdos. Mi peluche de koala que perdí en el jardín infantil, por ser “yo” desde muy pequeña. Insistí en llevarlo a pesar de las advertencias de que lo iba a perder. Siempre terca y llevada a mis ideas... En las fotos que utilicé, estaba una de tercero medio con mis amigos. Wow! Cuanto tiempo. Qué año! Todavía recuerdo la cantidad de estupideces que hacíamos con mis amigas Yeny y Gaby. Jajaja Jiggly, Chupentegue, Calabaza!. “El que mira sufre y el que toca goza” nos decía un “viento” llamado Marco cuando nos veía suspirar en el balcón por los tres galanes. Años sin ver a ese “viento”… Mis años en Física. Uff! Sólo uff!. Un montón de gente pasó por mi vida, dejó su huella y se marchó. Hasta yo me fui de ahí…
En la noche, con el cansancio de estar una semana sin dormir bien y las horas y horas frente al pc me pasaron la cuenta. Era un zombie, pero aún así entré al msn. Nadie con quien hablar. Abrí mi antigua cuenta. Tan antigua que ni siquiera recuerdo a algunos de los contactos. Uno de esos contactos olvidados estaba allí, conectado. Vueltas de la vida. Quien menos esperaba. El joven que amaba la música y no dudaba en tocar alguna cancioncilla en su guitarra para subirme el ánimo. “Tears in heaven” de Eric Clapton. Esa era. ¿Tanto tiempo ha pasado? Wow! El mundo es pequeño e imagino que algún día nos vamos a ver de nuevo.
