Ðark Lady

Acerca de tødø y nada a la vez

Let me go


Y finalmente estoy donde se supone que pertenezco. La hoja en blanco de mi futuro de a poco toma forma y si miro hacia atrás, logro conectar los puntos y ver que todo tiene sentido. Y lo más importante, ya no siento ganas de huir porque no tengo motivos para hacerlo. En estos meses he vuelto a mis raíces: a ser un ratón de biblioteca que ama escribir y se pierde en sus ideas locas. 

Todo está bien, excepto una cosa: él me dejó ir. El hijo de puta me dejó ir y yo recién lo acabo de notar. 

Mierda.

Sink or swim?

Quién iba a pensar que un simple “click” pudiera ser tan importante. El primer paso hacia una nueva vida. El término de una etapa. Una nueva oportunidad. Etcétera. Presionar el botón “enviar” nunca causó tanto miedo como hasta ahora. ¿Será que nos estamos haciendo demasiado viejas? Aún no llegamos a los 30 y ya nos está dando una crisis de pánico por la hoja en blanco que es nuestro futuro.
Admito que pensar en lo que se viene me provoca ganas de vomitar y salir corriendo como loca por todo el pueblo, pero no lo hago. Intento respirar... respirar profundo. Deberías intentarlo, funciona la mayoría de las veces. Y en un caso extremo uno siempre puede recurrir a la bolsa de papel y listo.
Se nos cumplió el plazo de los dos años de experiencia laboral en el currículum. El tiempo pasó volando y aquí estamos. O seguimos disfrutando de nuestra cómoda pero rutinaria vida o nos vamos en búsqueda de ese algo que no sabemos qué es, pero que reconoceremos cuando lo tengamos.
A fin de cuentas, ¿qué es lo más terrible que podría pasar? ¿Qué no resulte? Hemos pasado por cosas peores y seguimos con una gran sonrisa en la cara. Somos sobrevivientes, no lo olvides. Sea cuál sea el rumbo que tomemos, que la decisión salga del corazón. Total, en 20 años más nos vamos a estar riendo de todo esto.



Atrapado en medio del fuego cruzado
Perdí mi equilibrio en la cuerda floja
Tratando de averiguar qué hacer
Presionado hasta el límite
Todo a mi alrededor es traición
No quiero hacerte eso a ti

Aviones kamikaze en el cielo
¿Vamos a caer o vamos a volar?
Esto podría ser un naufragio en la costa
O podríamos navegar por siempre
Esta vez es hundirse o nadar

Escuchando una canción en tu risa
Una melodía que voy persiguiendo
Nadie más ha causado esto en mí

Aviones kamikaze en el cielo
¿Vamos a caer o vamos a volar?
Esto podría ser un naufragio en la costa
O podríamos navegar por siempre
Esta vez es hundirse o nadar

Respira profundo
No queda más tiempo
Esto es lo que pensé que quería
¿Por qué tengo miedo?

Fade to black



Todo el amor se volvió malo dejando mi mundo negro
Tatuando todo lo que veo
Todo lo que soy y todo lo que seré
Sé que algún día tendrás una hermosa vida
Sé que serás la estrella en el cielo de alguien más
Pero por qué? por qué? por qué no puede...? ¿por qué no puede ser en el mío?

“El dolor es algo que todos tenemos en común, pero es diferente en cada uno de nosotros. No sólo es la muerte la que nos causa dolor. Es la vida. Son las pérdidas. Es el cambio. Y cuando nos preguntamos por qué apesta tanto a veces y por qué duele tanto, tenemos que tratar de recordar que eso puede cambiar en un instante. Así es como te mantienes vivo. Cuando duele tanto que no puedes respirar, así es como sobrevives. Recordando que un día, de algún modo por imposible que parezca, ya no te sentirás así. Ya no dolerá tanto. El dolor viene para todos en su propio tiempo y a su manera. Así es que lo mejor que podemos hacer y lo que cualquiera puede hacer, es intentar ser honestos. Lo verdaderamente jodido y la peor parte del dolor es que no podemos controlarlo. Así que lo mejor que podemos hacer es intentar sentirlo cuando llega y dejarlo ir cuando podamos. La peor parte es el minuto en que piensas que lo has superado y comienza de nuevo. Y siempre, cada vez logra dejarte sin aliento. Son cinco etapas del dolor. Son distintas en cada uno de nosotros, pero siempre son cinco: Negación. Rabia. Negociación. Depresión. Aceptación”. (Grey's Anatomy. 6x02 Goodbye)

Esta fue una de esas semanas para el olvido. ¿Motivo? Mi estabilidad emocional se fue a la cresta. No suelo perder el control fácilmente, porque estoy acostumbrada a enfrentar las sorpresas y problemas que te da la vida. Sin embargo, cuando es mi pequeño e inentendible mundo personal el que colapsa, todo se va a las pailas. Dicen que la verdad duele y eso me queda más que claro. Duele y por eso tratamos de disfrazarla y de maquillarla un poco. Vemos sólo lo que queremos ver e ignoramos lo que no nos conviene. Tal como lo hice yo, con tan buenos resultados que creí en ese mundo inventado... hasta que la realidad vino a visitarme. Con la sutileza de siempre, echó abajo las falsas esperanzas y me mostró lo que no quería ver a través de un pequeño objeto brillante que me recordó que las cosas no van a cambiar. Esa es la realidad y esa es la verdad, me guste o no.
El autocontrol se fue de paseo y el dolor llegó en su reemplazo. Cuando eso pasaba antes, podía mandar todo a la cresta y desaparecer un par de días de la universidad y listo. Nadie se enteraba. Ahora no puedo hacer eso. El tener que levantarte a trabajar cuando lo único que quieres es dormir 20 horas al día para no hacer frente a la realidad, es horrible, pero lo peor es tener que atornillarte la sonrisa cuando lo único que quieres es salir arrancando a llorar como condenada. Mantener la cordura y actuar como persona adulta no es lo mío, pero hago un intento de ir en contra de lo que haría normalmente: huir.
Tengo claro que esto es sólo el comienzo y que de aquí a fin de año me la pasaré peleando con negación, rabia, negociación, depresión y aceptación, pero no queda otra. Son sólo cuatro meses. ¿Qué más podría pasar en tan poco tiempo?

¿Y si salgo corriendo?


Y este tipo de dolor, sólo el tiempo se lo lleva
Por eso es tan difícil dejarte ir
Y no puedo hacer nada sin pensar en ti
Por eso es tan difícil dejarte ir

Hace un par de semanas atrás, aplané las calles de Providencia escuchando esta canción una y otra vez. Una y otra vez. Y mientras hacía eso me hacía un montón de preguntas como ¿por qué no nací antes? ¿ por qué soy tan re wna? ¿qué tengo que hacer? ¿por qué él? ¿por qué? ¿y si me tiro a la línea del metro?. Etcétera. Hacía un frio de los mil demonios, pero no me importaba. De a poco iba encontrando las respuestas a mis múltiples cuestionamientos, hasta que llegue a la gran conclusión de que dejar ir y olvidar eran mis únicas opciones, porque a mi edad ya no es aceptable salir corriendo y desaparecer sin dar explicaciones.

En esos días el alma se me cayó al piso porque no es fácil tomar una decisión como esa, pero bueno… mi amiga Resignación me puso la mano en el hombro, tomé aire y a seguir adelante. El problema es que en el proceso de aplanar calles santiaguinas, jamás se me pasó por la cabeza que todo iba a complicarse tanto en sólo un par de días. Nunca lo imaginé.

Me mantengo firme con lo que decidí, pero llevarlo a hechos concretos es difícil. Tratar de ser una persona civilizada, mantener una sonrisa y no salir corriendo, es una tarea casi titánica. Es más de lo que puedo soportar. Parece que huir es mi única opción.

Crimen


No lo sé...
¿Cuánto falta? No lo sé
¿Si es muy tarde? No lo sé
Si no olvido, moriré
¿Qué otra cosa puedo hacer?

Se supone que esto tendría que haberlo escrito hace varios días atrás, pero como es la tónica en mi vida últimamente, lo evité el mayor tiempo posible.

Antes que todo, tengo que admitir que soy una experta engañándome a mí misma. Y es que yo juro de guata que si no escribo de algo, es porque nunca existió y por ende, no lo voy a recordar. Tengo un montón de diarios de vida que omiten varios episodios o que de manera muy trucha, arreglé para que todo quedara bonito. Eso suena como una soberana idiotez, pero es mi técnica para hacerme la loca con las cosas que me niego a aceptar... y esas cosas por lo general son sentimientos.

Con toda propiedad puedo decir que Demencia y Negación caminan al lado mío y me dan hasta palmaditas en la espalda de vez en cuando. Esto ya no es como antes. Esto no es como admitir que estás agarrada hasta las patas por tu mejor amigo. Esto es mucho peor. Esto sí que es un problema.

Es ese gusto por querer lo imposible, lo que no deberías y lo que a todas luces es un error. Pero aún así me quedó en medio de esa línea que divide lo correcto de lo incorrecto, pensando en lo que tendría que hacer o no hacer.

¿Solución? Ninguna. ¿Pasos a seguir? Ninguno. Hasta el momento lo único que tengo claro es que se parece a McDreamy y lo adoro de aquí al infinito. Sólo eso. Y es que esto sí que no tiene ni pies ni cabeza. Es otro crimen que quedará sin resolver tal como dice Gus.