Ðark Lady

Acerca de tødø y nada a la vez

Bendito resfrío

En mi vida había dado gracias por resfriarme. Por fin, Dios/Buda/Satán hicieron algo bueno por mí. Si no me lo hubiesen enviado, no sé como podría haber explicado el caracho que ando trayendo estos días. Impresionante. Por lo menos así pasa piola todo. El caracho, los monosílabos, el mal genio y las quejas injustificadas. Si la cabeza empieza a darme vueltas, ya no sé si es por pensar mucho o porque es una jaqueca. Si ando como zombie no sé si es porque tengo el ánimo por los suelos o porque el resfrío me tiene débil. ¿Hay sol? No lo sé. Ya no lo siento y mis manos se congelan.

Los días que pasan pueden resumirse en una sola canción, en un mismo ritmo, en las mismas palabras y en los mismos sentimientos que evoca…


Light up, light up
Ilumínate, ilumínate
As if you have a choice
Como si tuvieras elección
Even if you cannot hear my voice
Incluso si no puedes escuchar mi voz
I'll be right beside you dear
Estaré al lado tuyo querido

Louder, louder
Más fuerte, más fuerte
And we'll run for our lives
Y correremos por nuestras vidas
I can hardly speak, I understand
Apenas puedo hablar, entiendo
Why you can't raise your voice to say…
Porqué no puedes levantar tu voz para decir…

Tiempo fuera



Lay down a list of what is wrong
The things you've told him all along
And pray to God he hears you
And pray to God he hears you

Where did I go wrong, I lost a friend
Somewhere along in the bitterness
And I would have stayed up with you all night
Had I known how to save a life


Esto ya parece un muro de los lamentos. Abundan las semi-desgracias y las peticiones al cielo. En fin…whatever. Ahí vamos de nuevo. Desde que abrí mi bocota para no ser como Jules , las cosas no han sido fáciles. Por no decir que mejor me hubiese hecho de la vista gorda y dejar que en un par de años más me llegaran con el parte de matrimonio. Tal vez habría sido lo más sensato. Quien sabe. En estos meses, todo ha sido un tira y afloja. Te hablo, no te hablo. Te quiero ver, no te quiero ver. Estás hecho mierda, estás reluciente… Por mucho que arreglemos las cosas, siempre volvemos al mismo punto. Es como dar vueltas en círculos, al menos para mí. Todo se repite una y otra vez. La misma conversación. La misma canción de telón de fondo. Me rindo. No sé cómo salvar una vida. Ni siquiera la mía.

Hace muy poco rato tuve una de esas conversaciones horrorosas, en que luego de lanzar las primeras palabras rezaba para que un rayo me partiera ahí mismo con tal de no seguir. Me hice un nudo y no me explique bien, lo sé, pero es difícil. En pocas palabras, simplemente no sé como seguir con la pseudo-amistad. No sé que hacer. No sé cómo evitar que el Michael que me tocó deje de importarme. “There's always something more you wish he'd say”. Tal vez espero demasiado.




I am everything you want
I am everything you need
I am everything inside of you
That you wish you could be
I say all the right things
At exactly the right time
But I mean nothing to you
And I don't know why

Armando rompecabezas


In silent moments
Imagine you'd be here

Hay cosas que aunque quiera no puedo dejar atrás. De una u otra forma siempre vuelven. O yo misma me encargo de que así sea. Tal vez suene a cuento repetido, pero no lo puedo evitar. En cierta forma, me he empeñado en armar un viejo rompecabezas para lograr entenderme en los tiempos actuales. Y en la búsqueda de las piezas, encontré algunas que indican que si vivo tropezándome con las mismas piedras, es porque yo misma me lo busco. Siempre huyo y nunca termino nada. Al menos ahora, eso lo tengo claro. Sin embargo, cómo me gustaría poder ir unos años atrás. No pensé que alguna vez iba a desear aquello. Creí haber tomado las mejores decisiones en su momento y no me arrepentía de ello, pero ahora me arrepiento. En el armado del rompecabezas, un viejo amigo me dio las principales. El problema siempre fui yo. Confirmado. Yo y mis arrebatos. Yo y mis súper decisiones. Yo y mi inmadurez. ¿Y ahora cómo arreglo todo, si fui yo la causante? ¿Cómo termino el rompecabezas, si la pieza fundamental está a miles de kilómetros de distancia? ¿Cómo?

Todo esto me deja pensando y con ganas de inventar una máquina del tiempo con tal de volver al pasado y no haber sido tan imbécil. O de sacar mis alas de ángel e irme volando hacia donde está ese demonio. Y nunca fue demonio, sólo un ángel caído y al ángel también se le salió el mal. Creo que esas últimas frases sólo las entiendo yo, lo siento.

Dicen que hay cosas que por naturaleza deben suceder. Personas que están destinadas a estar juntas. El mundo las une y son como un eclipse. Algo que no se puede detener e inevitable. ¿Y qué pasa si no notaste el eclipse? ¿Se vuelve a repetir? ¿El mundo es tan generoso, que vuelve a darte una oportunidad? ¿Los caminos volverán a encontrarse? ¿El ángel y el demonio volverán a verse las caras? Ojala así suceda, aunque sólo sea para terminar un rompecabezas.

¿Dónde está mi bote de helado?

Igual que en las películas, sólo me falta comer helado a cucharadas de un bote gigante. El resto ya lo tengo. El pijama, la televisión y/o computador, un sillón, las pantuflas y el pelo enmarañado. Fácilmente puedo pillar una película mamona o poner canciones de esas que te mandan al carajo. Y eso es lo que hago. Suspiro. Finales felices… pff! Apago el televisor, de vuelta al computador. Empiezo a leer “Ojos de perro azul” –mi cuento favorito de García Márquez- y me manda al carajo nuevamente. Imbécil que no recuerda los sueños. Lo dejo. Youtube. Veo mis videos favoritos, donde hay de todo. De todo. Me voy a las canciones lloronas. KT Tunstall y su “Other side of the world”. Shit! Traigan mi bote de helado… y una caja de kleenex también.


La reflexión de Grey

¿Qué es peor? ¿Nuevas heridas, las cuales son horriblemente dolorosas o viejas heridas que deberían haberse curado años atrás, pero que nunca lo hicieron? Tal vez nuestras viejas heridas nos enseñan algo. Nos recuerdan dónde hemos estado y lo qué hemos superado. Nos enseñan lecciones acerca de qué evitar en el futuro. Eso es lo que nos gusta creer. Pero esa no es la forma, cierto? Algunas cosas tenemos que aprenderlas una y otra vez y otra vez.

Meredith Grey de “Grey’s Anatomy”

De un tiempo a esta parte, opino lo mismo que Grey. Hay veces en que necesitas caerte una y otra vez para que se te quede. No basta con un solo tropezón. Con esa reflexión empiezo el año y con una canción que fue mi himno hace algún tiempo atrás: Taking over me de Evanescence.




¿Has olvidado todo lo que sé y todo lo que teníamos?
Me viste llorar por la muerte de mi amor por ti
Y tocaste mi mano…
Supe que me amabas en ese entonces…