Ðark Lady

Acerca de tødø y nada a la vez

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En Wonder Woman confiamos


Desde que vi a Wonder Woman en “Batman v Superman: Dawn of Justice” se encendió en mí la esperanza de que al fin el mundo pueda tener una heroína como corresponde y cuando salió el trailer de su película terminé por convencerme de que al parecer así será. El referente femenino de poder e igualdad que tanto hace falta, porque hay que decirlo: Ni el cine ni la literatura ni la mezcla de ambos han sido capaces de crear un ícono lo suficientemente fuerte como para que vaya cambiando la mentalidad sobre lo que significa ser mujer. 

La figura más potente que ha salido en el último tiempo es Katniss Everdeen de “Los Juegos del Hambre”, pero en ningún caso me parece que sea el mejor ejemplo. A mi juicio, Tris Prior de “Divergente” es un mejor personaje femenino, pero ésta última no generó el mismo impacto a nivel mediático. 

Si bien Katniss es un personaje notable, eso en ningún caso está en discusión, se construye desde el estereotipo masculino. Es la jovencita que tiene que actuar como hombre para sobrevivir, ya que al morir su padre, asume el rol de proveedor y de jefe de familia porque su madre cae en depresión y es incapaz de cuidarlas a ella y a su hermana Prim. No se permite ser sensible ni emocional – salvo con Prim- porque obviamente eso es signo de debilidad. Una vez que está en los juegos se dedica a salvar una y otra vez a Peeta, que viene a ser la damisela en peligro, pero jamás admite que le gusta y de haberlo hecho nos habría ahorrado el predecible triángulo amoroso con el insípido de Gale. 

Con su actitud desafiante se convirtió en el Sinsajo libertador, pero nunca estuvo realmente empoderada de ese rol. Solo era la imagen de la revolución y siempre estuvo más preocupada de Prim y Peeta que de liderar la ofensiva contra el Capitolio. Y como si fuera poco, al final de la saga por matar a Coin la hacen quedar como loca ante todos, se devuelve a su pueblo para vivir tranquila, casarse y formar una familia con Peeta. Era el Sinsajo, la que despertó a las masas, pero no asumió ningún rol relevante en la nueva sociedad que comenzaba a construirse. Una decepción. Sí, todo fue muy traumático y es entendible que no quisiera saber nada más del mundo, pero la Katniss fuerte que se vio en los tres libros fue reducida a su mínima expresión. 

En la otra vereda está Tris Prior, quien debe decidir qué es lo que quiere ser y dónde debe estar en un mundo rígido que divide a las personas en facciones de acuerdo a sus características. Ella parte por dejar su vida en Abnegación e irse a Osadía, a pesar de que eso significaba no ver más a su familia. Al principio nadie da un peso por ella, porque es pequeña, delgada y una “estirada” a fin de cuentas, pero de a poco va demostrando que puede suplir la falta de fuerza física con agilidad, inteligencia y estrategia.

En primera instancia no sabe lo que significa ser divergente, pero cuando va entendiendo cuál es su rol y lo que hay detrás de las facciones se convierte en una líder brillante. En ese proceso, Tris cuenta con Tobias alias “Cuatro”, su compañero de vida y de batallas. Se apoyan, pelean a la par y a pesar de las discusiones y problemas, siempre logran encontrar el equilibrio. Es una de las mejores parejas que existe y también una de las más trágicas. 

Por su divergencia, Tris tiene marcados tres rasgos de personalidad de distintas facciones: valentía, inteligencia y altruismo, pero su carácter es mucho más complejo y es difícil encasillarla así como así. Y es que a lo largo de la saga, aunque sea en un universo distópico, puedes ver a una adolescente creciendo, con todo lo que eso significa. Cambios, inseguridades, pérdidas, nuevas responsabilidades, etcétera. En un par de meses, un día, una semana o en un año pueden pasar tantas cosas que prácticamente es imposible mantenerte siempre igual y por eso, algo que me gusta de Tris es que para sellar etapas suele realizar algún gesto simbólico. Cuando se cambia de facción, pasa de ser Beatrice a Tris y para llevar a su familia cerca, se tatúa tres pájaros en el pecho. Y cuando sus padres mueren y comienza el declive de las facciones, se corta el cabello, porque simplemente ya no era la misma. 

Al final de la saga, Tris ya está tan empoderada que resulta imposible verla con otro final. Sí, no es lo habitual, yo lo leí con dolor de guata por el pobre Tobias, pero era lo que tenía que pasar. Ella muere en la última misión, porque decide tomar el lugar de su estúpido hermano Caleb y porque en el fondo sabe que es la única capaz de llevarla a cabo con éxito. Es como ver a Superman con la lanza de kriptonita en la última pelea con Doomsday... simplemente tenía que hacerlo. El digno sacrificio del que lleva el espíritu de héroe en su interior que es capaz de dejar lo que más quiere por el bien superior y que marca la diferencia entre mortales y superhéroes como dice el compañero Absoluta Basura. 

No tiene el nivel de popularidad de Katniss, pero Tris sin lugar a dudas es la verdadera heroína que todo el mundo debería conocer y también reconocer. Ella es una joven como cualquiera pudo serlo en sus años mozos. Es complicada, emocional, malas pulgas cuando la provocan y un dulce de leche con Tobias, llora a mares cuando corresponde y luego sigue adelante. No es una mujer tratando de comportarse como un macho para ser fuerte o ganarse el respeto de los demás, es ella y punto. Y eso lo recalco porque en la búsqueda de la igualdad de género se nos ha hecho creer que para estar a la altura, tenemos que actuar como un hombre porque los rasgos relacionados a lo femenino son negativos y por sobre todo, demuestran debilidad. 

Y acá volvemos a Wonder Woman, la luz de esperanza para tener un ícono popular pro igualdad de género que el mundo necesita. La Diana Prince que nos presentan en “Batman v Superman” es experta en antigüedades y trabaja en museos de Europa. Yo me enteré de eso por una entrevista y no me sorprende en realidad, ya que en la película queda claro que dinero no le falta y status de VIP tampoco. Si te codeas en eventos sociales con Bruce Wayne y Lex Luthor, claramente es porque tienes cierto grado de poder y reconocimiento. Seamos sinceros, la única forma de entrar a ese tipo de veladas siendo pobre es en calidad de personal de servicio o de periodista como Clark Kent. 

Diana Prince a simple vista se ve como una mujer muy guapa y elegante, tanto así que hasta el señor Wayne se fija en ella. “Chica bonita”, así la define cuando la ve y sí lo es, pero se lleva una gran sorpresa cuando le quita la información que acababa de recopilar en los servidores de Luthor. Una chica bonita, pero muy astuta e inteligente. En el momento en que Bruce enfrenta a Diana por el robo, a ésta no se le mueve ni un pelo de su elegante peinado y de partida le hace notar que su dato sobre la espada ya lo sabía y por ende, no la impresiona. No se queda callada, hace caso omiso al tono mafioso de Wayne y termina el diálogo explicándole como una dama cuáles eran sus intenciones.

Si como Diana el personaje ya demostraba su carácter, como Wonder Woman simplemente arrasó con mis expectativas. No es una nena con un disfraz lindo lanzando un par de patadas y luciendo hermosa todo el rato, para nada. Ella es una guerrera de pies a cabeza que llega a pelear de igual a igual con Superman y Batman y poco le importa que el bicho a vencer sea de Kripton, porque “ella ha matado cosas de otros mundos antes”. Esa batalla final prácticamente es de Wonder Woman y Doomsday, porque a Batman casi no se le ve por no tener poder suficiente y el inestable de Superman que va y viene solo se luce al final. Después de ver eso, yo ya estaba prendiendo mis velitas para que su película en solitario sea tan buena como los pocos minutos que pudimos verla en “Batman v Superman”. 

Que Diana Prince/Wonder Woman se vea imponente, tanto en su versión de civil y como de superheroína, no es casual. Quedé tan impresionada con sus vestidos y el traje de batalla que tenía que saber quién era el diseñador. Y ese es el señor Michael Wilkinson, él creó su nueva apariencia y en sus palabras lo fundamental era que como Diana tenía que transmitir seguridad en sí misma, elegancia y una esencia cosmopolita, porque al final y al cabo ella viaja por distintos países del mundo por su trabajo. Como Wonder Woman en tanto, la idea era convertirla en una guerrera y por eso mismo, le quitaron la tiara -por ser muy de princesa- y lo reemplazaron por esa especie de cintillo o tocado, mientras que para el traje optaron por algo que tuviese una apariencia de armadura antigua griega o romana.

No sé si será la impronta de Zack Snyder o de los que están detrás de la franquicia DC cinematográfica, pero Wonder Woman no es el único personaje femenino con carácter, también está Lois Lane. Mientras el resto pelea, ella es el cerebro detrás de todo, la que va uniendo los cabos para descubrir qué diablos está pasando y quién lo está causando. Si algo bueno han hecho con Lois, es no dejarla como idiota por el hecho de no saber la identidad secreta de Superman. En ningún universo es creíble que te describan como una periodista sagaz si eres incapaz de reconocer a un superhéroe solo porque usa lentes de nerd y camisas horrendas. 

“No soy una dama, soy una periodista”, es una de la frases épicas que se manda Lois con un entrevistado y casi me hace aplaudirla en medio del cine, porque es el claro ejemplo del trato desigual que reciben las mujeres a diario. Ser feminista no significa que nuestro género sea mejor que el masculino, para nada, solo se trata de equilibrar la balanza y que se trate a ambos por igual. Si en vez de Lois hubiese sido Clark, el fulano no habría hecho notar que era un hombre quien lo iba a entrevistar. Son esas distinciones odiosas las que hay que ir eliminando de una vez por todas. 

Cuando Gal Gadot fue presentada como Wonder Woman, lo que más leí fueron críticas por su físico, que no parecía amazona y que estaba demasiado delgada y le faltaban tetas. En resumen, una desilusión por no lucir como la muñeca perfecta de los cómics. No creo haber leído alguna referencia a si tenía o no talento para actuar, porque por lo visto no era importante. Con Ben Affleck como Batman también quedó la escoba, claro que a él sí lo cuestionaron por sus trabajos anteriores, porque aunque tenga dos premios Oscar en su casa, el tipo genera anticuerpos. Si le faltaban músculos, estatura o si no tenía cara de Bruce Wayne a nadie le importó en este caso. 

¿Resultado? Los dos hicieron un trabajo espectacular. Gal Gadot demostró que la estructura física es irrelevante para verse como una poderosa amazona y Ben Affleck para mí revivió del suicidio social que fue su participación en “Jenny from the block” hace años atrás. 

Como dije, ya es tiempo de terminar con las diferencias entre géneros y de asociar todo lo femenino a ser débil. Es el colmo que Jennifer Aniston tenga que escribir un ensayo para que los medios dejen de especular si tendrá hijos o no algún día. No veo a los tabloides hacer el mismo festín con George Clooney que tampoco tiene críos con su esposa. A una mujer es fácil juzgarla por decidir no querer ser madre, pero si un hombre opta por no dejar descendencia no es importante. Según yo, en ninguno de los dos casos debería ser relevante, al fin y al cabo son decisiones personales, pero lamentablemente en esta sociedad no es así. 

Todavía hay que pensar dos veces qué ropa nos vamos a poner al día siguiente, porque si eliges algo muy revelador te van a molestar en la calle. Todavía hay que esforzarse para que te respeten a nivel profesional. Todavía hay que aguantar que llamen maricas a los hombres que lloran. Todavía hay que soportar publicidad sexista de todo tipo. 

Desde lo masivo, personajes como Diana Prince/Wonder Woman son importantes para ir normalizando ciertas conductas. A nadie le tiene que sorprender que una mujer pueda ser linda e inteligente o que trabaje en igualdad de condiciones con sus pares masculinos. Cuando Patty Jenkins, la directora de “Wonder Woman”, dice que Diana no deja de ser poderosa por ser amable y buena persona, da en el punto clave de todo esto: Cada quien tiene derecho a ser lo que desee sin ir en desmedro de sus aptitudes.

Podrá parecer una tontera, pero nadie anda leyendo papers para aplicarlos en la realidad. Como dicen Sharon den Adel y Tarja Turunen, no será lo ideal pero es lo que tenemos ahora y de alguna forma hay que saber construir un mundo mejor. Aunque sea con un personaje sacado de la pantalla grande.

Confiamos en ti Wonder Woman.

El canto del cisne


El invierno ha llegado para mí, no puedo seguir 
Las cadenas de mi vida son fuertes, pero pronto se habrán ido 
Extenderé mis alas una vez más 

¿Es un sueño? 
Todos a los que he amado gritan mi nombre 
El sol calienta mi rostro 
Todos los días de mi vida, los veo pasar delante de mí

En mi corazón sé que me puedo ir 
En el final encontraré algo de paz interior 
Nuevas alas están creciendo esta noche 

¿Es un sueño? 
Todos a los que he amado gritan mi nombre 
El sol calienta mi rostro 
Todos los días de mi vida, los veo pasar delante de mí

Mientras me elevo soy una con el viento 
Estoy ansiando verte de nuevo, ha pasado tanto tiempo 
Estaremos juntos de nuevo 


“Los cisnes, cuando presienten que van a morir, cantan aquel día aún mejor que lo han hecho nunca, a causa de la alegría que tienen al ir a unirse con el dios a que ellos sirven. Pero el temor que los hombres tienen a la muerte, hace que calumnien a los cisnes, diciendo que lloran su muerte y que cantan de tristeza. No reflexionan que no hay pájaro que cante cuando tiene hambre o frío o cuando sufre de otra manera, ni aun el ruiseñor, la golondrina y la abubilla, cuyo canto se dice que es efecto del dolor. Pero estos pájaros no cantan de manera alguna de tristeza, y menos los cisnes, a mi juicio; porque perteneciendo a Apolo, son divinos, y como prevén los bienes de que se goza en la otra vida, cantan y se regocijan en aquel día más que lo han hecho nunca. Y yo mismo pienso que sirvo a Apolo lo mismo que ellos; que como ellos estoy consagrado a este dios; que no he recibido menos que ellos de nuestro común dueño el arte de la adivinación, y que no me siento contrariado al salir de esta vida” (Sócrates en El Fedón o del Alma, de Platón) 

Llevo días intentando escribir sobre este tema, pero de una manera sutil para que no piensen que me voy a cortar las venas o algo por el estilo. No, es solo una reflexión que me da vueltas desde hace un par de semanas. Y bueno, creo que Sócrates hace una buena introducción a mi punto de vista. Todos hemos tenido algún conocido que ha muerto por una larga enfermedad o por suicidio, sin embargo, las reacciones ante ambos hechos no suelen ser las mismas. En el primer caso, la mayoría entiende que “es lo mejor” porque “ya dejó de sufrir”, mientras que en el segundo ronda el desconcierto porque “era tan joven/bonita/exitoso/alegre” o porque “nadie se lo esperaba”, pero dicha sea la verdad, a la gente le cuesta empatizar con aquellos que deciden terminar con su vida por su propia cuenta. 

Cuando trabajaba en el diario, de vez en cuando tenía que escribir sobre un suicidio y yo me preguntaba cuál habría sido la causa: la carga del dolor que nunca se va o la ausencia total del sentido de la vida. Una persona que sufre depresión endógena debe depender de medicamentos para estabilizar su estado de ánimo y si decae, sucumbe a ese estado de tristeza que te puede tener todo el día llorando sin explicación alguna. En el caso de alguien que tenga una depresión gatillada por x motivo o por el siempre presente síndrome de los corazones inquietos, el dolor es el mismo con la diferencia de que al menos puedes identificar su procedencia. 

Con respecto a la pérdida del sentido de la vida, la cosa es relativamente simple: es cuando no eres ni feliz ni infeliz. Es ese estado de insensibilidad en donde tienes que poner un espejo bajo tu nariz para saber si respiras o cortarte un dedo para asegurarte de que tienes sangre corriendo por las venas. Es lo que pasa en “Veronika decide morir” y lo entiendo muy bien, sin embargo, es difícil de explicar porque la sensación es un poco más ambigua. Es como ir cayendo lentamente en el pozo infinito de la decepción una y otra vez. 

La verdad es que en cualquiera de las situaciones que he mencionado, se puede llegar al punto en que dices “ya no más, por favor” y aquí mi pregunta: ¿por qué aquel que decide quitarse la vida no recibe la misma compasión que una persona enferma? ¿Acaso estos desvaríos mentales no son una enfermedad? ¿El cuerpo y la mente no resienten el estar siempre luchando contra los enemigos que están en la cabeza?

Yo lo veo como el famoso canto del cisne (sí, si sé que no cantan en realidad), pero al igual que Sócrates, no como algo triste sino que como la vía para alcanzar la tan esquiva paz interior que no tuvieron en vida. No creo que Dios sea tan pelotudo como para no recibirlos en su reino, porque de otra forma no les habría entregado esa sensibilidad tan especial. 

Así es que la próxima vez que escuchen que el amigo de un amigo se quitó la vida, piensen en que ahora está bien después de haber librado una batalla contra su propia mente y que finalmente puede ser libre.

Chapter 2: Find the magic and more



Why was I one of the chosen ones?
¿Por qué fui yo uno de los elegidos?
Into the fight I could not see
En la batalla no pude ver que
The magic and the strength of my power
La magia y la fuerza de mi poder
It was beyond my wildest dreams
Estaban más allá de mis sueños más salvajes


Entre más normal me pongo, menos tengo que contar. Todos los días me preguntó sobre qué diablos podría escribir y no hay nada interesante. En la universidad sigue todo como siempre, porque ni siquiera con una tesis a cuestas se nos pasa lo dispersos e irresponsables. Y como no me desgasto en lo que se supone debería ser prioridad, mucho menos lo hago en los otros ramos. Para qué derrochar intelecto en vano digo yo. Anyway, la normalidad no es para mí. Me desespera ser una cabeza racional más de toda la gran masa. Prefiero ser la freak que se va sola por otro camino. O mejor dicho la freak que retoma el camino. Digamos que estoy volviendo a mis raíces, porque necesito de ellas para no sentirme agobiada ante la rutina y las obligaciones del mundo de los adultos. No puedo dejar escapar mi esencia mística. Y en eso estoy: recuperándola. Sé que cierto personaje se va a burlar demasiado de lo que voy a decir, pero así soy y lo diré. Hace un par de años estaba muy metida en el mundo mágico, porque todo lo desconocido me parecía fascinante. Desde pequeña he tenido mis encuentros con los espíritus de mi casa, por lo que acercarme a ese mundo me parecía de lo más normal. Con una amiga leíamos libros de magia del año de la pera, pero jamás hice nada porque creo que no es algo que se tenga que tomar a la ligera. Como le decía a mi querida Werita hoy, si fuera bruja creo que sería de las buenas. En fin, fue en ese tiempo en que hice mis propias cartas Zener y practicaba mi clarividencia. Como es cosa de práctica solamente, llegué a sacar buenos resultados. De las cartas Zener me pasé al aura y un día de concentración máxima, pude ver que la mía era de color azul. Aprendí mucho sobre actividades paranormales, un poco sobre quiromancia y a canalizar energías con un péndulo. En las mañanas no encontraba nada mejor que caminar prestando atención a los silbidos de los pájaros o saludar en el camino a algún can de rostro amable , el que por lo general contestaba moviendo su cola.

Y todo eso lo fui perdiendo con el tiempo. Supongo que tenía que preocuparme de asuntos más importantes como la universidad y las crisis vocacionales, pero lo dispersa no me lo pudo quitar nadie. Igual encontré la forma de acercarme levemente a las enseñanzas de Buda y de leer a Paulo Coelho y sus mezclas extrañas de creencias. Una vez recuperado el rumbo vocacional, me alejé de todas esas prácticas, pero ni aun así me siento en condiciones de encajar en este mundo. Dios/Buda/Satán me libren de eso. Con la Werita empezamos a hurguetear de nuevo en ese mundo mágico y por esas cosas de la vida me acordé de los niños indigo que tan de moda estaban hace un par de años y como estaban de moda, jamás me di el tiempo de saber qué querían decir con eso. Y encontré un test. Por Dios/Buda/Satán en mi vida había leído tantas preguntas estilo yo. Fue muy wow!. Mis resultados fueron Índigo=80% y Cristal=70%, lo que quiere decir que soy un híbrido o que estoy pasando de Índigo a Cristal. Como no sabía del tema, tuve que leer y buscar info. Leyendo las característica de los adultos índigos, debo decir que me pegan bastante. ¿Será por eso que siempre he sido tan anormal? Sé que validez científica no hay, pero eso es lo de menos. Creo que por única vez en mi vida me siento identificada con un grupo de personas y casi llego a entender el por qué tengo esa conexión inexplicable con esos dos sujetos. Podría decir que ellos tienen esencia cristal, eso está claro. Oh my god! Esto se pone interesante.

Cómo salvar una vida

En estos días, esa es mi pregunta ¿Cómo se salva una vida? Sinceramente, ¿Cómo se hace? Está bien, no soy una especie de Superman para andar solucionando la vida de la gente que me rodea, pero no lo puedo evitar. Está en todos lados. Salva una vida y todo dejará de ir en picada. Me frusta ver como algunos sufren en silencio y como otros se van destruyendo a si mismos sin darse cuenta. No lo tolero, así es que quiero aprender a salvar vidas. Incluyendo la mía...
A continuación divido mis dudas existenciales. De antemano agradecimientos por toda la mierda sin sentido que leerán...

1.- Cómo salvar la vida de quien no quiere ser salvado



Mientras él comienza a levantar su voz
Bajas la tuya dandóle una última elección
Conducir hasta que pierdas el camino
O romper con los que has seguido
Él hará una de estas dos cosas
Admitirá todo
O sólo dirá que él ya no es el mismo
Y comienzas a preguntarte por qué viniste
En qué me equivoqué, perdí a un amigo
En algún lugar entre la amargura
Y me habría quedado contigo toda la noche
Si hubiera sabido cómo salvar una vida

Esta canción me mata. Describe de manera perfecta la decepción y la impotencia de ver como alguien a quien quieres es incapaz de admitir que su vida está mal enfocada. Le puedes decir qué hacer y cómo, pero no te escucha. No te hace caso. Es frustrante ver como tapa el sol con un dedo y actúa como si nada pasara. Lo miras, lo escuchas hablar y te vas quedando en silencio, mientras piensas en cómo hacerle ver que nada está bien como cree. ¿Cómo quitarle la venda de los ojos? ¿Cómo hacerlo reaccionar? ¿Cómo lograr que te escuche?... pero no quiere oír nada, no hace nada, sigue creyendo que todo está bien, sigue tapando el sol con un dedo. Sigue sin entender nada y comprendes que nunca lo hará, porque simplemente no quiere hacerlo. No lo quieres dejar, pero tienes que hacerlo. Está destruyéndote. Es su vida o la tuya. Es tu decisión. “No puedes salvar lo que no quiere ser salvado”, dicen algunos, pero cuesta tanto admitirlo. Tienes que intentarlo, aunque sabes que será en vano. Querías salvarlo, pero no pudiste. Fallaste.

2.- Cómo salvar lo que no puede ser salvado


He estado tan perdida desde que te fuiste
¿Por qué no yo antes que tú?
¿Por qué el destino me engañó?
Todo salió tan mal
¿Por que me dejaste en silencio?

Tengo una relación extraña con la muerte. No tengo miedo a morir, hasta podría ofrecerme de voluntaria en cualquier momento. Sin embargo, cuando se trata de la muerte de los que me rodean, me aterro de sólo pensarlo. Una vez en Smallville, Clark tenía una pesadilla o algo así y se veía rodeado de las tumbas de todos sus amigos y familia. Ese era su miedo, quedarse totalmente solo. Y es el mío también. Mi mundo se vino abajo cuando mi pequeña Clío murió y me pregunto ¿Qué voy a hacer el día de mañana cuando ya no sea mi mascota sino un amigo o mi familia? Sé que sucederá y que tiene que ser así, pero me asusta el saber cómo actuaré. Y a quedarme sola...

3.- Cómo salvarme



Y dilo por mí 
Dímelo a mí 
Y dejaré esta vida atrás 
Di si vale la pena salvarme

Sé que rallo la papa pesado con Grey's Anatomy, pero es inevitable. En Meredith veo los mismos miedos, las mismas actitudes que tengo y -en cierta forma- la misma historia. Recuerdo que un diálogo con su psiquiatra me dejó marcando ocupado. Es este:
Dra. Wyatt: ¿Tu vida no estaba funcionado cuando la hiciste a un lado?

Meredith: Ok. ¿Cuándo vas a dejar de insinuar que soy una suicida?

Dra. Wyatt: Cuando comiences a actuar como alguien que quiere vivir

Meredith: Dame mi historial!

Dra. Wyatt: ¿Por qué?

Meredith: Porque no soy suicida y si dice eso, está equivocado

Dra. Wyatt: ¿Qué sucedió el año pasado cuando caíste al agua?

Meredith: Casi me ahogo ¿Acaso crees que lo hice por diversión?

Dra. Wyatt: Metiste tu mano en un cuerpo que contenía un dispositivo explosivo

Meredith: Estaba intentando salvar un paciente!

Dra. Wyatt: ¿Por qué es que las otras personas que estaban en la sala tuvieron la sensatez de salir de ahí? La gente huye de esa línea entre la vida y la muerte. Tú pareces quedarte en ella esperando que un viento fuerte te lleve de un lado a otro. Eres descuidada con tu vida. No te cortas las muñecas, pero eres descuidada. Probablemente porque tu madre te dijo que eras un estorbo en el planeta. El problema es que le creíste. Y si no te cuidas, uno de estos días morirás por ello.

Meredith: Dame mi historial. Ahora! Y no vuelvas a hablar de mi madre otra vez

Meredith había visto a su madre cortándose las venas siendo pequeña, es por eso que siempre se exponía a situaciones que comprometían su vida. ¿Qué vi yo? Creo que tengo la respuesta, pero no la pondré aquí, no corresponde. Pero puedo aprender de sus errores ¿cierto?. Sí, supongo que sí. Creo que necesito un psiquiatra. O un psicólogo mínimo. Tengo tantas cosas en la cabeza que me pierdo en ellas. Y soy inconsecuente. Por un lado quiero solucionar los problemas de todos, salvar la vida de todos y me importa un comino la mía. ¿Cómo pretendes cuidar al resto si no te cuidas tú?, me dijeron el otro día. Sí, es cierto. Sin embargo, me siento como una Saori Kido. Todos creen que es estúpida por ponerse en peligro y que por eso, más encima la tengan que salvar. Yo no creo que sea estúpida. Es sólo que quiere proteger al resto y no le importa morir por ello. Eso no es tonto, al menos para mí. Yo haría lo mismo. “No eres superwoman”, “No puedes estar en todas” me han dicho por ahí, pero mi cabeza loca no lo asimila. Diablos! De verdad necesito terapia... ¿Crees que vale la pena salvarme? No quería, pero al final terminé subiendo todos los días al mismo edificio en busca del ángel negro, pero ya no aparece. Yo y mi suerte.

Agradecimientos

Por hacer soportable mi “súper” verano. Por haberse convertido en mis nuevas bandas de culto. Por habérmelas llorado todas con dos de sus canciones. Por hacer que mi aburrimiento e inconformismo crónico pasaran a segundo plano buscando info y videos. Por otras razones que ya no recuerdo….

¡Muchas gracias Snow Patrol y Within Temptation!


Snow Patrol:

Si bien la canción insigne del verano fue Run –la podía escuchar mil veces y ni cuenta me daba- por varios motivos, es el video de Chasing Cars el que mejor refleja como me sentí durante estos meses. Acostada mirando el cielo sin nadie alrededor. Silencio en el exterior, voces dentro de la cabeza. Agradable a ratos, insoportable en otros. Sin embargo, me quedaba ahí mismo, aun cuando pudiera estar ahogándome. Es como ahogarse en tierra firme. Por decisión propia y sin que nadie lo notara. Y al salir a flote, tampoco lo notan. Al menos ya me puedo parar, respirar hondo y seguir.



Within Temptation:

Simplemente me encanta la voz de Sharon y las letras de las canciones. Varias de ellas son como un touch! en la cabeza para mí. Me llegan bastante. La más notable es Angels. Es el testimonio perfecto de aquél rompecabezas . “Sparkling angel, I couldn't see your dark intentions, your feelings for me…”. Aaaahh! Es el tema que sonaría de fondo, si algún día nos volvemos a encontrar en el camino.


Armando rompecabezas


In silent moments
Imagine you'd be here

Hay cosas que aunque quiera no puedo dejar atrás. De una u otra forma siempre vuelven. O yo misma me encargo de que así sea. Tal vez suene a cuento repetido, pero no lo puedo evitar. En cierta forma, me he empeñado en armar un viejo rompecabezas para lograr entenderme en los tiempos actuales. Y en la búsqueda de las piezas, encontré algunas que indican que si vivo tropezándome con las mismas piedras, es porque yo misma me lo busco. Siempre huyo y nunca termino nada. Al menos ahora, eso lo tengo claro. Sin embargo, cómo me gustaría poder ir unos años atrás. No pensé que alguna vez iba a desear aquello. Creí haber tomado las mejores decisiones en su momento y no me arrepentía de ello, pero ahora me arrepiento. En el armado del rompecabezas, un viejo amigo me dio las principales. El problema siempre fui yo. Confirmado. Yo y mis arrebatos. Yo y mis súper decisiones. Yo y mi inmadurez. ¿Y ahora cómo arreglo todo, si fui yo la causante? ¿Cómo termino el rompecabezas, si la pieza fundamental está a miles de kilómetros de distancia? ¿Cómo?

Todo esto me deja pensando y con ganas de inventar una máquina del tiempo con tal de volver al pasado y no haber sido tan imbécil. O de sacar mis alas de ángel e irme volando hacia donde está ese demonio. Y nunca fue demonio, sólo un ángel caído y al ángel también se le salió el mal. Creo que esas últimas frases sólo las entiendo yo, lo siento.

Dicen que hay cosas que por naturaleza deben suceder. Personas que están destinadas a estar juntas. El mundo las une y son como un eclipse. Algo que no se puede detener e inevitable. ¿Y qué pasa si no notaste el eclipse? ¿Se vuelve a repetir? ¿El mundo es tan generoso, que vuelve a darte una oportunidad? ¿Los caminos volverán a encontrarse? ¿El ángel y el demonio volverán a verse las caras? Ojala así suceda, aunque sólo sea para terminar un rompecabezas.