Ðark Lady

Acerca de tødø y nada a la vez

Fade to black



Todo el amor se volvió malo dejando mi mundo negro
Tatuando todo lo que veo
Todo lo que soy y todo lo que seré
Sé que algún día tendrás una hermosa vida
Sé que serás la estrella del cielo de alguien más
Pero por qué? por qué? por qué no puede...? ¿por qué no puede ser en el mío?

“El dolor es algo que todos tenemos en común, pero es diferente en cada uno de nosotros. No sólo es la muerte la que nos causa dolor. Es la vida. Son las pérdidas. Es el cambio. Y cuando nos preguntamos por qué apesta tanto a veces y por qué duele tanto, tenemos que tratar de recordar que eso puede cambiar en un instante. Así es como te mantienes vivo. Cuando duele tanto que no puedes respirar, así es como sobrevives. Recordando que un día, de algún modo por imposible que parezca, ya no te sentirás así. Ya no dolerá tanto. El dolor viene para todos en su propio tiempo y a su manera. Así es que lo mejor que podemos hacer y lo que cualquiera puede hacer, es intentar ser honestos. Lo verdaderamente jodido y la peor parte del dolor es que no podemos controlarlo. Así que lo mejor que podemos hacer es intentar sentirlo cuando llega y dejarlo ir cuando podamos. La peor parte es el minuto en que piensas que lo has superado y comienza de nuevo. Y siempre, cada vez logra dejarte sin aliento. Son cinco etapas del dolor. Son distintas en cada uno de nosotros, pero siempre son cinco: Negación. Rabia. Negociación. Depresión. Aceptación”. (Grey's Anatomy. 6x02 Goodbye)

Esta fue una de esas semanas para el olvido. ¿Motivo? Mi estabilidad emocional se fue a la cresta. No suelo perder el control fácilmente, porque estoy acostumbrada a enfrentar las sorpresas y problemas que te da la vida. Sin embargo, cuando es mi pequeño e inentendible mundo personal el que colapsa, todo se va a las pailas. Dicen que la verdad duele y eso me queda más que claro. Duele y por eso tratamos de disfrazarla y de maquillarla un poco. Vemos sólo lo que queremos ver e ignoramos lo que no nos conviene. Tal como lo hice yo, con tan buenos resultados que creí en ese mundo inventado... hasta que la realidad vino a visitarme. Con la sutileza de siempre, echó abajo las falsas esperanzas y me mostró lo que no quería ver a través de un pequeño objeto brillante que me recordó que las cosas no van a cambiar. Esa es la realidad y esa es la verdad, me guste o no.
El autocontrol se fue de paseo y el dolor llegó en su reemplazo. Cuando eso pasaba antes, podía mandar todo a la cresta y desaparecer un par de días de la universidad y listo. Nadie se enteraba. Ahora no puedo hacer eso. El tener que levantarte a trabajar cuando lo único que quieres es dormir 20 horas al día para no hacer frente a la realidad, es horrible, pero lo peor es tener que atornillarte la sonrisa cuando lo único que quieres es salir arrancando a llorar como condenada. Mantener la cordura y actuar como persona adulta no es lo mío, pero hago un intento de ir en contra de lo que haría normalmente: huir.
Tengo claro que esto es sólo el comienzo y que de aquí a fin de año me la pasaré peleando con negación, rabia, negociación, depresión y aceptación, pero no queda otra. Son sólo cuatro meses. ¿Qué más podría pasar en tan poco tiempo?