Ðark Lady

Acerca de tødø y nada a la vez

¿No puedes solamente vivir?



I know I'm not perfect but I can smile
Sé que no soy perfecta pero puedo sonreír
and I hope that you see this heart behind my tired eyes
y espero que puedas ver este corazón tras mis cansados ojos
If you tell me that I can't, I will, I will, I'll try all night
Si me dices que no puedo, lo haré, lo haré, lo intentaré toda la noche
and if I say I'm coming home, I'll probably be out all night
y si digo que voy llegando a casa, probablemente estaré fuera toda la noche


Una de las cosas que me dejó mi práctica linda y querida fue a revisar constantemente los diarios, porque antes -aunque usted no lo crea- con suerte lo hacía. Por eso mismo me hice asidua a
las columnas de la Consuelo Aldunate. Hay algo de mí en ellas y en la historia con el Bueno, pero la cosa es que el otro día la estaba leyendo como siempre. Era distinta al resto, así que me fijé en los comentarios de la gente y hubo uno que hizo un tipo y que me llegó demasiado: “Nada que decir, ahora se cuestiona la igualdad de género, pucha no puedes solamente vivir???”.

Me recordó las conversaciones con el hombre más cuerdo de mi vida, donde por más que trató de hacerle ver la gravedad de mis pseudo problemas, resulta imposible que se cuadre conmigo. Y siempre de los siempre me dice que la vida es así y que no me puedo escapar a las desilusiones ni problemas. Es por eso que siempre me siento ridícula hablando con él. Es tan cuerdo. “¿No puedes solamente vivir?” sería una frase que él me diría, aunque como es, sólo basta con que mueva la cabeza para decirme “Jen, basta”. Se parece al Bueno, pero al contrario de la Aldunate yo no podría estar con él. Sería el caos.

Yo no podría convertirme en una persona buena y mucho menos cuerda. Soy una chica pesada y se me sale el diablo harto seguido, porque aunque esté más civilizada eso no cambia. Sería peor que la historia del Bueno y la Aldunate... En fin, yo no puedo limitarme sólo a vivir, por lo que los hombres cuerdos no me sirven. Ni siquiera sé el por qué de tanto blabla. Hombre cuerdo se reiría de mí. Me acordé de las predicciones/premoniciones de mi bruja personal... “Lo extraño es agradable”, dice Seth en la peli de City of Angels. Estoy de acuerdo con él.

We did it!!!!!!!

El verano terminó hace bastante rato para el común de los mortales, pero para mí recién se está acabando. No fue época de vacaciones como para el común de los mortales, fueron dos meses de trabajo y crecimiento. Meredith Grey dice que lo inesperado es lo que te cambia la vida y estoy de acuerdo con ella. Tenía planes y expectativas que se fueron al tacho de basura con la famosa toma. Quería hacer la práctica en Santiago en La Nación o en La Tercera, pero no se pudo y al final terminé en una entrevista para el Mercurio de Santiago donde sinceramente cuándo me preguntaron el por qué quería trabajar ahí, sólo podía pensar en un “porque en La Tercera no se puede”. Sin embargo, encontré alguna respuesta políticamente correcta aunque no lo suficientemente convincente.

Y fue así como terminé en el último lugar en el que habría deseado trabajar. Juro por Dios/Buda/Satán que nunca me ha gustado el Mercurio de Calama, pero quisiera o no tenía que quedarme allí. Suena arrogante, pero así era el asunto no más. Pensé que lo peor que podía pasarme era quedarme en un diario que con suerte leía y en el pueblo, el que no conozco a pesar de que nací aquí. En un año en el que todo lo que pudo salir mal, salió horriblemente mal era de esperarse que terminara haciendo la práctica donde el diablo perdió el poncho.

Así es que cuando llegó el 15 de enero mis expectativas eran casi nulas. Sabía que tenía que hacer un buen trabajo y nada más. Si mi relato siguiera la línea que llevo hasta ahora, podría inferirse que mi práctica fue catastrófica y que nunca más pondría un pie en el Mercurio de Calama. Pero eso no ocurrió gracias a Dios/Buda/Satán. Hacer la práctica en el pueblo y en el diario del pueblo fue lo mejor que pudo haberme pasado. Aprendí demasiado y en más de una ocasión recordé cuando Titi decía que se aprende más en un diario regional que en uno santiaguino, porque la carga de trabajo es mayor. La señora tiene razón.

Aún recuerdo cuando entramos a la reunión de pauta sólo nosotros cuatro -Mile, Naty, Urria y yo- y al rato llegó Willy. Esa fue la prueba más fehaciente de que prácticamente estábamos a cargo del diario. Eso me espantó un poco, pero como dice Naty alias “mimejorcompañeradeprácticadelavida” ellos de verdad confiaron mucho en nuestro trabajo y eso sin duda se agradece. No cualquiera lo haría. Paulo alias “sujeto” nos dijo a mí y Naty que habíamos sido una de las mejores generaciones en pasar por allí, lo que no deja de ser bueno. Especialmente viniendo de él, a quien “gentilmente” le decíamos “hombre inanimado y sin sentimientos” para luego simplificarlo en “sujeto”. Ya no me cae mal, no porque nos haya tirado flores sino porque entendí cuál era su fin con ser taaaaan sujeto para sus cosas. Él sabía de lo que éramos capaces y por eso nos exigía tanto.

Una vez que estás ahí, no importa si en la primera noticia que escribiste en tu vida te sacaste un 7 o un 1, porque a nadie le interesa. Allí simplemente somos profesionales que deben y tienen que hacer un buen trabajo, no por nosotros sino por quienes leerán mañana lo que escribimos hoy. Puedes tener mucho talento para escribir, pero eso no sirve de nada si no te comprometes con lo que ves todos los días y con los temas que le interesan a la gente. El trabajo es pesado, pero reconfortante. Al menos yo sentí que el esfuerzo valía la pena, porque al fin estaba siendo útil en el mundo.

Extraño demasiado ir a trabajar a ese lugarcillo. Prácticamente no tienes vida por estar allí, puesto que sólo tienes un día libre en la semana y los horarios van variando de acuerdo a la cantidad de noticias que tengas que escribir. Normalmente llegaba a las 9.20 a leer noticias y comunicados para hacer la pauta, salía a almorzar entre las 13.30 y 14 horas, regresaba a las 15 ó 15.30 y finalmente llegaba a casa entre las 20.30 o 21 horas. Lo último era porque con la señorita Natalia zorreabamos de lo lindo antes de ponernos a trabajar... Ay!

En fin, trabajar en el diario del pueblo fue lo mejor. Eso no me lo esperaba. Ahora si lo leo, porque me di cuenta de que quienes lo construyen son un grupo muy pequeño de personas, que están más que comprometidas con lo que hacen, además de ser secos en las áreas en que laboran. Era un buen ambiente de trabajo, por eso lo echo tanto de menos, pero algún día volveré de eso no hay duda.

Por ahora sólo nos queda saber la nota final de la práctica, pero sea cual sea podemos decir que... Lo logramos!!!!